La vida empieza cada cinco minutos.
—Andreu Buenafuente—

Soy Stephanie Guerrero, mexicana, de la hermosísima, ajetreada y complicada Ciudad de México, la CDMX.
Soy una mujer a la que le gusta la moda, las tendencias, novedades, lo que está «en voga». Es verdad que no siempre las uso, pero me gusta estar enterada de lo que se está usando, diciendo y por supuesto, ¡escuchando!
Me considero una melómana con un gusto culposo por el reggaeton. Aunque siendo sincera, ya no lo es, puesto que no conozco a nadie que NO cante o baile una canción de este género que escuchamos en todos lados. ¡Me encantan los tatuajes! Y en mi cuerpecito ya tengo 7. Los que me conocen saben que soy fan from hell de Placebo, cuyas letras y melodías son un poco depresivas y grises, pero esos acordes me ponen la piel de gallina y me recuerdan los mejores momentos de mi vida. Si pudiera decirlo de una manera, muchas de las canciones de esta banda son el Soundtrack de mi vida. Prueba de ello es el tatuaje que llevo en mi costado derecho.
Me encanta el color morado, las manzanas, los días soleados, la cerveza y el whisky.
Mi familia es pequeña pero llena de amor: papá, mamá, mi hermana y dos perritas (Dita y Alfa). Tengo una hermana menor, Ingrid, ¡mi mejor amiga! Y como me encanta decirlo , my partner in crime. Creo que todos los hermanos deberían llevarse como nosotras; ser cómplices, amigos, una persona en quién confiar y por supuesto tu familia. Siempre he creído que he sido muy bendecida por tenerla como hermana, ¡porque es increíble! Y los que la conocen saben que no estoy mintiendo. Amiga incondicional y de esas que te dicen la neta, que te escuchan pero también te regañan por tu bien. Con la que puedes cotorrear, lo mismo en una peda casera, como en un antro, con cerveza en mano o un whisky on the rocks. Ella es sencilla pero con magia.
Continuando conmigo, me fascina bailar. Cuando escucho música, como si estuviera en modo automático, mi cuerpo comienza a moverse, es como si la música lo poseyera y yo solo fuera presa de las notas para danzar con ellas. No soy la mejor haciendo twerk pero tengo que confesar que me defiendo, bailando hasta el suelo y de cabeza en la pared. A propósito de esto, tengo un vídeo en mi fiesta de cumpleaños número 29 que lo corrobora. La música suena, yo solo la disfruto y me dejo llevar.
Si has llegado hasta aquí, ya sabes un poco más de mí.